lunes, 9 de enero de 2012

Una ficha, que posiblemente se utilizaba en los burdeles romanos, hallada en el Támesis

Vía: The Telegraph 


Una ficha romana (spintria) que fue utilizada probablemente por los soldados para poder pagar el tener relaciones sexuales en los burdeles ha sido descubierto en las orillas del río Támesis.

Hecha de bronce, y más pequeña que una moneda de diez peniques, la pieza representa a un hombre y una mujer ocupados en un acto íntimo.

Los expertos creen que es el primer ejemplo de este tipo que se encuentra en Gran Bretaña. Ha estado  preservada en el lodo durante casi 2.000 años, hasta que fue descubierta por un arqueólogo aficionado con un detector de metales.

En el reverso de la ficha se halla el número XIIII, el cual, los historiadores dicen, podría indicar que el titular entregó más de 14 monedas romanas pequeñas llamadas ases para comprar sexo. Esto habría sido el equivalente a un día de salario de un obrero en el siglo I d. C.

El titular entonces habría tomado la ficha en uno de los muchos burdeles de Londinium para entregarla a una esclava sexual a cambio de realizar el acto representado en la misma.

La ficha fue encontrada por el pastelero Regis Cursan, de 37 años, quien hizo el descubrimiento cerca de Putney Bridge en el oeste de Londres.

Foto: Regis Cursan mostrando la ficha hallada con un detector de metales

Él le dijo al Daily Mail: "El día que hice el hallazgo estaba muy baja la marea y llovía a cántaros. Al principio pensé que era una moneda romana, debido al grosor y al diámetro.

"Cuando frotaba la arena del artefacto, la primera cosa que vi fue el número en un lado y lo que pensé que era una diosa en el otro. Poco sabía en ese momento que era, en realidad, una rara ficha de un burdel romano. Encontrar algo como esto es un descubrimiento verdaderamente emocionante".

Foto: La ficha fue descubierta cerca de Putney Bridge
La ficha ha sido donada al Museo de Londres, donde se exhibirá durante los próximos tres meses. La conservadora Caroline McDonald dijo: "Este es el único ejemplo de su tipo que se encuentra en Gran Bretaña. Cuando nos dimos cuenta que era una imagen atrevida tuvimos un poco de risa, pero también hay una historia triste detrás de ella, dado que las prostitutas eran esclavas. Y esto tiene resonancia con el Londres moderno de hoy en día, porque la gente todavía se vende en el comercio sexual".

El objeto, que data alrededor del siglo I d. C., estuvo protegido de la corrosión por el barro. Fichas similares han sido encontradas en otras partes del Imperio Romano, pero esta es la primera vez que una de ellas ha sido descubierta en el Reino Unido.

Algunos historiadores creen que los romanos inventaron la prostitución en el sentido moderno.

La misma desempeñó un papel importante en la economía del imperio, al obligarse a las trabajadoras sexuales a registrarse ante las autoridades locales, e incluso pagar impuestos.
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Por su parte, en Daily Mail se aduce que los historiadores creen que el uso de una imagen específica era necesaria porque muchas de las esclavas del burdel no tenían un conocimiento fluído del latín y necesitaban de una imagen para conocer qué servicio requería su cliente.

Asimismo se cree que la  ficha con la imagen simbólica era una forma de asegurar que ningún dinero de los clientes iba a parar directamente a las prostitutas.

Los expertos afirman que también era ilegal tomar monedas romanas en los burdeles durante el periodo del emperador Tiberio, ya que llevaban su imagen.

Poco se sabe sobre los prostíbulos romanos en Gran Bretaña, pero se estima que los hubo disponibles a la vez de hombres y mujeres prostituidos. Los arqueólogos han encontrado dificultades para identificar los edificios-burdel, ya que no tienen características distintivas, aunque se cree que existieron cerca de los baños romanos.

Por último, los expertos barajan la posibilidad de que fuera una ficha de juego, si bien sería también un ejemplar único en Gran Bretaña.

domingo, 8 de enero de 2012

En la antigua ciudad de Pompeya la basura y las tumbas iban de la mano



Vía: PHYSORG | M.B. Reilly| 

 
Los cementerios de la antigua Pompeya fueron desarrollados con un "uso mixto", con una variedad de propósitos, los cuales incluían el servir como un lugar apropiado para tirar la basura. Esto es así según los hallazgos de una investigación de la Universidad de Cincinnati en Pompeya que se presentará mañana, 7 de enero de 2012, en la reunión anual del Instituto Arqueológico de América por la estudiante de doctorado, Allison Emmerson(foto a la izquierda).

La investigación de Emmerson responde a supuestos arraigados acerca de cómo y por qué las tumbas de alrededor de Pompeya se han encontrado repletas de antiguos depósitos de basura, así como en las proximidades de estas estructuras, incluyendo huesos de animales descuartizados y carbonizados, huesos de perro y equino, trozos de cerámica y material arquitectónico roto.

Estos materiales de basura en los cementerios fueron hallados dentro y junto a estructuras de tumbas, incluso aquellos que históricamente se conservan casi tal y como existían en el año 79 d. C., debido a la capa gruesa y endurecida de ceniza y lapilli (pequeñas piedras) que los cubrió y protegió como consecuencia de la erupción del Vesubio en dicho año.

Foto: Tumbas de la Vía del Sepulcro. Pompeya.

Los arqueólogos del siglo XIX asumieron que las tumbas excavadas en Pompeya, llenas de deshechos y basura (así como cubiertas de graffiti), debieron haber caído en decadencia y declive casi dos décadas antes de la catastrófica erupción del Vesubio en el 79 d. C. Ellos (y posteriores excavadores) teorizaron que las tumbas de Pompeya estaban cubiertas de basura como consecuencia, en parte, de un potente terremoto ocurrido en el año 62 d. C., y que las tumbas fueron abandonadas y olvidadas después del terremoto, ya que la ciudad debió haber entrado en declive y los habitantes se centraban en preocupaciones más pragmáticas.

Era una teoría, según Emmerson, que fue adoptada probablemente porque a los investigadores del siglo XIX que trabajan en Pompeya (así como otros posteriores) les habría resultado impensable que los cementerios fueran lugares apropiados para tirar la basura.

Foto: Tumba de edículo. Necrópolis 'Porta Nocera'. Pompeya.

Foto: Necrópolis de 'Porta Nocera'. Pompeya.


Sin embargo, estudios recientes de los últimos 15 años han demostrado que Pompeya se había recuperado tras el terremoto del año 62, y estaba en un período de rejuvenicimiento en el año 79, como una ciudad importante de una de las regiones más ricas del Imperio Romano.

"Por lo cual", según Emmerson, "dejemos la pregunta de por qué tanta basura fue hallada en los cementerios. Estos no fueron lugares abandonados en el 79 d. C. La gente no había abandonado el mantenimiento de sus espacios y estructuras de enterramiento más de lo que habían abandonado los espacios públicos".

Los antiguos tenían una visión peculiar sobre la acumulación de la basura

Cuando Emmerson comenzó a excavar en Pompeya en el año 2009, como parte de un equipo a largo plazo de profesores y estudiantes de la Universidad de Cincinnnati que trabajan allí, observó que la ubicación de las tumbas de Pompeya estaban localizadas, no en áreas parecidas a parques aislados delimitados por una valla (tal como lo son nuestros cementerios de hoy en día), sino en lugares destacados a lo largo de vías y caminos de la época muy utilizados, con alto tráfico en las mismas.

También observó lo que podríamos considerar un muy "peculiar" tratamiento de la basura y de los desechos.

"Por ejemplo", explica ella, "excavé una habitación en una casa donde la cisterna (para el almacenamiento de agua potable y agua para el lavado) estaba situada entre entre dos pozos de desperdicios. Ambos pozos se encontraban completamente llenos de basura en forma de cerámica doméstica rota, huesos de animales y residuos de otros alimentos, como las semillas de uva y los huesos de aceituna".

Además, los investigadores han encontrado frecuentemente que la basura era depositada por casualidad en el piso de las casas, en las calles y callejones (a veces en significativas capas profundas) y en los límites urbanos a lo largo de las murallas de la ciudad (en grandes cantidades a lo largo del tiempo).

De hecho, no hay evidencia de que Pompeya tuviera ningún sistema de gestión centralizada para la eliminación de la basura, y, por lo tanto, es probable que la gente viviera muy cerca de sus desechos, como parte normal de la vida.

Las tumbas y cementerios de Pompeya eran simplemente otro lugar para arrojar la basura, al igual que casi cualquier parte del interior o exterior de una casa, así como callejones, calles y carreteras principales.

Foto: Tumba de Pompeya con grafitos pintados de rojo. Basura antigua también fue encontrada alrededor de esta tumba.


Tumbas y cementerios fueron, ciertamente, considerados muy apropiados para la colocación de "anuncios" de la época, de todo tipo, desde la política ("vote por mí") a promociones para eventos deportivos, o de alardes de conquistas sexuales.

"En general, cuando un romano se enfrentaba a la muerte, él o ella estaban más preocupados por la memoria que con el más allá. Las personas querían ser recordadas, y la manera de hacerlo era una tumba grande en una zona de alto tráfico. En otras palabras, estas tumbas y cementerios nunca fueron lugares destinados a la contemplación y el silencio. Las tumbas eran dispuestas como una parte muy importante de la vida cotidiana; definitivamente, no eran una cosa aparte, limpia y tranquila. Formaban parte de lo 'bajo y sucio' en la vida".

Cuando se trata de por qué tanta basura se encuentra en las tumbas de Pompeya, Emmerson añadió que los hallazgos de su investigación contrastan con las teorías de los primeros excavadores de Pompeya, porque esos primeros excavadores no podían concebir que la basura fuera colocada en las tumbas simplemente como una parte normal de la vida cotidiana, ya que ello era muy ajeno a su (y a nuestro) sistema de valores. Parece, dijo ella, que es algo irrespetuoso para los estándares modernos. Sin embargo, la evidencia dentro de los muros de Pompeya demuestra que la gente vivía cerca de sus residuos, y no podemos estar seguros de que la basura en tumbas fuera vista como un problema.

"Y, francamente", agregó ella, "Los primeros excavadores de Pompeya simplemente no estuvieron interesados en la basura y en lo que podría decirnos acerca de la vida cotidiana y las actitudes culturales".


domingo, 1 de enero de 2012

Encuentran estatuilla de esfinge en tumbra etrusca descubierta en Vulci (Italia)



Según un primer examen superficial de los arqueólogos, la estatuilla de unos 50 centímetros sería del siglo V o VI a.C.

Fuente: Ansa | La Tercera.com, 29 de diciembre de 2011

Una estatuilla de unos 50 centímetros de alto, que recuerda a la Esfinge de Gizeh en Egipto, fue hallada en el área arqueológica de Vulci, en Montalto de Castro (región Lacio, centro de Italia).

En las inmediaciones se encontraron también jarrones etruscos pintados, algunos de ellos intactos.


La estatua, que representa un felino con alas y rostro de mujer, fue identificada en el "dromos" (corredor de ingreso) de una tumba etrusca, descubierta en Vulci por los arqueólogos de la Superintendencia de Etruria Meridional y los obreros de la empresa que gestiona el sitio.


Según los arqueólogos la tumba fue profanada en tiempos remotos pero recientemente no sufrió nuevos accesos: este detalle hace pensar que en el interior puede haber todavía objetos de notable valor.

Los saqueadores de la antigüedad, en efecto, solo se llevaban los objetos "vendibles": en primer lugar metales preciosos, y dejaban el resto en los corredores fúnebres. Esto explicaría por qué la estatua con forma de esfinge quedó en la tumba.

Según un primer examen superficial de los arqueólogos, la Esfinge de Vulci se remontaría al siglo V-VI a.C. En los próximos días será sometida a estudios más detallados para identificar mejor su época y procedencia.
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miércoles, 14 de diciembre de 2011

LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO.


LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO.
Una web permite hacer un recorrido panorámico de 360 grados por los siete grandes monumentos ganadores en una votación realizada en 2007: Machu Picchu en Perú, la Gran Muralla en China, Petra en Jordania, el Coliseo en Roma, el Cristo de Corcovado en Río de Janeiro, el Taj Mahal en India y Chichén Itzá en México. También se puede viajar por algunas de las finalistas como Angkor Wat en Camboya, la torre Eiffel en París o la mezquita de Córdoba, y por la maravilla honorífica: las pirámides de GIzeh en Egipto. 
Aqui os paso el enlace:  http://www.panoramas.dk/7-wonders/index.html



lunes, 12 de diciembre de 2011

La necrópolis de la 'Via Triumphalis' en Roma será abierta al público la próxima primavera.

 
Foto: Imagen hospedada en Flyckr (Hiker Bob)

A partir de la próxima primavera será posible visitar la necrópolis de la “Via Triumphalis”, según anuncia “L’Osservatore Romano”. Al lado del parque vaticano, abrirá sus puertas un sitio arqueológico de enorme valor histórico.


Las excavaciones han hecho surgir cuarenta estructuras sepulcrales y más de 200 tumbas individuales que, desde el final del siglo I y todo el siglo II de la era cristiana, se acumularon y, en parte, se superpusieron. A partir de la estratigrafía, refiere el periódico del Vaticano, se deduce que hacia mediados del siglo II este terreno fue cubierto por una capa de lodo que selló las primeras sepulturas, sobre la que fueron realizadas las nuevas. «Las tumbas estaban concentradas en pequeñas islas diferentes, esparcidas desde la colina hacia el valle, entretejidas entre ellas por senderos irregulares que desembocaban en la vía Triumphalis –especifica “L’Osservatore Romano”. Las sepulturas individuales, más comunes, que pertenecían sobre todo a las clases socieles medio-bajas, contienen ollas de cerámica con los restos de la cremación directamente colocados en la tierra a casi un metro de profundidad. De ellas salen pequeños tubos de arcilla, semejandes a chimeneas, que se usaban para introducir las ofrendas alimenticias durante el rito de las libaciones».

Foto: Imagen hospedada en Flyckr (Hiker Bob)

En el trecho que dividía en dos partes la necrópolis fue encontrado un “ustrinum”, o sea la plataforma en la que se llevaba a cabo la cremación, caracterizado por estratos superpuestos de arcilla y depósitos de tierra con fragmentos de carbón, piñones y piñas quemadas, que se usaban para encender la pira funeraria. Sobre el ustrinum se encontraron fosas simples, excavadas en el terreno, para algunas sepulturas.


«Al siglo I de la era cristiana pertenecen una serie de sepulcros gentiles a nicho o a inhumación», puntualiza “L’Osservatore Romano”: «la mayor parte son cuadrangulares con bóveda de cañón y presentan en el interior una decoración con motivos vegetales o lineales, mientras que en el exterios están pintados de rojo. Mediante el excepcional estado de conservación, los altares, los sarcófagos y los objetos varios, se han podido conocer y estudiar con mayor detalle aspectos que hasta ahora eran poco conocidos de los rituales funerarios. Para mantener encerrada el alma del difunto en el más allá se ponían clavos largos al lado del hueco de los tubos, mientras algunas sepulturas más amplias presentan un pavimento de mosaico con el llamado “nudo de Salomón”, que funge como reja».

Foto: Imagen hospedada en Flyckr (Hiker Bob)

Mediante las numerosas inscripciones que se encontraron se ha podido reconstruir todo un tejido histórico y social hasta ahora desconocido. Las sepulturas más ricas pertenecen a familias de libertos imperiales que tenían discretas posibilidades económicas, pero de los que se perdió la memoria. Entre ellas, destaca la familia de los Natronii, en cuyo sepulcro (20-40 de la era cristiana) se encontró un retrato redondo en mármol de Tiberius Natronius Zmaracdis, de 41 años, 4 meses y 10 días. Su estela, ordenada por la madre Natronia Sinphyle, lo retrata hermoso, tanto que sus padres lo llamaron Venustus, aunque la mirada esté teñida de melancolía.

La familia de los Passieni, en cambio, era la propietaria de un conjunto de nichos (50-70 de la era cristiana), embellecidos con dos espléndidos altares sobre los que se declara la pertenencia a la familia Caesaris. El primer altar, ricamente decorado con un festón de fruta atado a dos cabezas de toro, lo dedicaron los padres Passiena Prima y Tiberius Claudius Optatus a su hija Flora; el padre era un liberto de Nerón que era “tabularius a patrimoniis”, o sea archivero de la administración del patrimonio privado del emperador. El segundo altar, en cambio, coronado por el retrato de la difunta Passiena Prima, lo dedicó su liberto Lucius Passienus Evaristus. Los Passieni eran un grupo de libertos vinculados, directa o indirectamente, con Gaius Sallustius Crispus Passienus, segundo marido de Agripina, la madre de Nerón.

Este personaje noble que, según algunas fuentes, fue asesinado por la augusta esposa, tenía muchas propiedades que heredó Agripina y, por esta vía, pasaron al patrimonio imperial. «Uno se podría preguntar si entre estas posesiones se encontraban los 'Horti Agrippinae', que las fuentes indican en las cercanías del Vaticano», anota “L’Osservatore Romano”.


Entre los descubrimientos más sorprendentes está el de una pequeña estatua de mármol que representa un “servus lanternarius”, un sujeto escultórico bastante raro cuyo uso era hasta ahora desconocido. Así como este esclavo debía esperar en la puerta de la casa a que su dueño regresara por la noche, se ha propuesto una representación del mismo como protector de las sepulturas e incluso como el encargado de iluminar idealmente el oscuro trayecto hacia la última morada. Pero el verdadero “scoop” de estas excavasiones interesantísimas es el descubrimiento de las tumbas de dos artistas. Una la dedicó la mujer del escultor Tiberius Claudius Thesmus a su difunto esposo (primera mitad del siglo I), que está representado mientras esculpe un busto en compañía de su perro; la otra dedicada (de nuevo por la esposa) al escenógrafo Alcimus.

Alcimus era un siervo de Nerón y se ocupaba de la escenografía del Teatro de Pompeyo. No es casual, pues, que esté representado con un cincel en la mano, rodeado de sus instrumentos de trabajo: una escuadra, un compás, un nivel y una goma. Dos mujeres romanas, dos esposas que, con su amor, su devoción y el afecto para con sus maridos, nos permiten descubrir la existencia de artistas que no aparecen citados, o muy raramente, en las crónicas de la época.

«Cuando se habla de Necrópolis vaticana, se indica generalmente la que se extiende bajo la Basílica de San Pedro, que va de la Vía Cornelia y rodea la tumba del Príncipe de los Apóstoles. Pero, a partir de la próxima primavera, ya no será así, porque se abrirá definitivamente al público una segunda Necrópolis, que se encuentra a lo largo de la antigua 'Vía Triumphalis', la calle que conectaba la Roma imperial con la antigua ciudad de Veio». Pasando por la Vía de la Posta, un poco más allá de la Farmacia vaticana, no se sospecha nada, porque se ven solo edificios modernos.

Foto: Giandomenico Spinola, en primer término, recuperando un sarcófago en la Vía Triumphalis.

Es suficiente bajar pocos metros entre el parque Vaticano y el nuevo edificio polifuncional de Santa Rosa (en donde se encuentran las oficinas del Servicio Teléfonos Vaticanos) para hacer un viaje en el tiempo de 2000 años. «Es como encontrarse frente a una pequeña Pompeya sepulcral: porque se pueden reconstruir perfectamente pasajes de cotidiana vida “fúnebre” interrumpidos por el olvido», explica a “L’Osservatore Romano” Giandomenico Spinola, encargado del departamento de Antigüedades griegas y romanas de los Museos Vaticanos, que está dirigiendo las excavaciones con la ayuda de Leonardo di Blasi y Monica Ricciardi. Aunque los trabajos arqueológicos siguen desarrollándose, el área de la necrópolis de la Vía Triumphalis fue descubierta entre 1956 y 1958 por Filippo Magi, durante los trabajos para la reconstrucción del autoparque, pero el acceso estaba reservado solo para los estudiosos. En 2003, con las obras del nuevo garage de Santa Rosa, salió a la luz un nuevo sector de la misma necrópolis, que estuvo abierto al público entre 2006 y 2008.

Foto: Imagen hospedada en Flyckr (Hiker Bob)

Las excavaciones han permitido conectar ambos sectores de la misma necrópolis, transformada en un único y enorme espacio de más de mil metros cuadrados. «La necrópolis, que data de la primera edad imperial, se extiende sobre las pendientes nororientales de la colina Vaticana, cerca del santuario de la 'Magna Mater' y de unos jardines imperiales que eran de Agripina –subraya el periódico del Papa. Aquí también surgían algunas villas y Calígula había construido una naumaquia y el 'Gaianum', un circo para que se entrenaran los áurigas, que después fue restaurado por Nerón. Según la tradición, fue justamente en este circo en donde San Pedro sufrió el martirio».

Foto: Imagen hospedada en Flyckr (Hiker Bob)

jueves, 17 de noviembre de 2011

Descubren un gran área comercial de la antigua Grecia en Selinunte (Sicilia).

Foto: Vista de uno de los hornos de cerámica hallados en Selinunte. Foto: Martin Bentz.
Vía: Universidad de Bonn | 14 de noviembre de 2011 | Traducción: G.C.C. para Terrae Antiqvae

Los griegos no siempre estuvieron en una situación financiera tan desesperada como en la actualidad. Arqueólogos alemanes han descubierto en Sicilia una gran zona comercial de la antigua Grecia durante unas excavaciones.

Dirigidos por el profesor Dr. Martin Bentz (foto a la izquierda), los arqueólogos de la Universidad de Bonn comenzaron desenterrando uno de los mayores barrios de artesanos en la ciudad colonial griega de Selinunte (siglos VII al III a. C.), en la isla de Sicilia, durante dos campañas de excavación realizadas en septiembre de 2010 y otoño de 2011. 

El proyecto se lleva a cabo en colaboración con las autoridades italianas y el Instituto Arqueológico Alemán. Su objetivo es el estudio de un área de la vida cotidiana en las antiguas ciudades, algo que hasta ahora ha recibido poca atención.

"¿En qué medida los antiguos griegos ya tenían algo así como 'áreas comerciales' ha sido un punto de discusión en los círculos de expertos hasta el día de hoy", dijo el arqueólogo Dr. Gabriel Zuchtriegel (foto a la izquierda), un investigador asociado que coordina el "Proyecto Selinunte" junto con el Dr. Jon Albers (foto debajo), del Instituto de Arqueología de la  Universidad de Bonn en la Cátedra del Prof. Dr. Martin Bentz.

"Una concentración de ciertas 'industrias' y artesanías en distritos especiales no sólo suponen la planificación proactiva, sino que también se basa en una cierta idea de cómo una ciudad debe organizarse mejor desde un punto de vista práctico, así como desde una perspectiva social y política, por ejemplo, lo que les permitirá vivir y dónde trabajar". Las excavaciones de Universidad de Bonn están contribuyendo a la búsqueda de nuevas respuestas a estas cuestiones. 

Hornos enormes usados comunalmente

La concentración en un barrio determinado de la ciudad de Selinunte se aplicó principalmente a los talleres de cerámica, los cuales fueron reunidos en las afueras del asentamiento, a la sombra misma de la muralla de la ciudad. "En consecuencia, el humo, el olor y el ruido, no molestaban demasiado a los demás habitantes", explica el Dr. Zuchtriegel.

"Al mismo tiempo, esto permitió que varios artesanos usaran los hornos y las instalaciones de almacenamiento en conjunto". Las excavaciones muestran que los alfareros se unían por cooperativas que compartían el uso de grandes hornos con un diámetro de hasta 7 metros. El barrio de los artesanos de Selinunte probablemente se extendía más de 600 metros a lo largo de las murallas de la ciudad, y es, por tanto, uno de los mayores que se conocen hoy en día.

Las excavaciones están en manos de profesores y estudiantes de Bonn y Roma, y son agotadoras, ya que se desarrollan en agosto y septiembre, cuando el calor alcanza su punto máximo y, en cambio, hay muy poca lluvia. 

 
"Este trabajo es un reto para todos los involucrados", comentó el director de la excavación, Martin Bentz. "Esto no es un viaje de camping". Pero para los estudiantes es una gran oportunidad de aprender los métodos arqueológicos en la práctica. Los investigadores de Bonn se sorprendieron al encontrar, incluso,  restos de hornos en talleres del siglo V a. C. Aunque estos hallazgos no han sido todavía completamente excavados, todo parece indicar -según los arqueólogos- que existían talleres de cerámica en el mismo lugar durante la fase temprana de la ciudad, en el siglo VI a. C. Esto significa que los artesanos fueron, probable e intencionalmente, ubicados en los límites de la ciudad durante el diseño de la misma, la cual fue -como muchas otras colonias-. planeada en un tablero de dibujo.

 
Foto: Templo "C", dedicado a Apolo.

Reconstruyendo el pasado

Los hallazgos del barrrio de artesanos no son exactamente tesoros, pero siguen siendo valiosos para la reconstrucción del pasado. En la primera fase, los más diversos hallazgos de vasijas de barro, tejas y bronces -entre ellas había también importaciones procedentes de Atenas y Esparta - indican que la vivienda y el trabajo fueron alojados juntos. En el transcurso del siglo quinto, las dos áreas fueron separándose  cada vez más. 

"Esperamos mejorar nuestra comprensión de todo ello en el futuro", dijo el profesor Martin Bentz. Pero hasta ahora, advierte, se sabía poco acerca de las condiciones sociales que prevalecían en la fundación de una colonia. Lo cierto es que muchas veces fue el hambre y la necesidad lo que llevó a los colonos a emigrar y fundar una nueva ciudad. ¿Por qué, y bajo qué condiciones, algunos de ellos se convirtieron en artesanos, agricultores, y otros incluso en ricos propietarios de tierras que podían permitirse el lujo de participar en los Juegos Olímpicos? Son preguntas sobre las cuales las excavaciones pueden arrojar algo de luz.

lunes, 31 de octubre de 2011

Sacan a la luz la casa natal del emperador César Augusto

 
La casa fue excavada en las laderas del Palatino, cerca del Arco de Tito, tras una larga serie de investigaciones arqueológicas realizadas por la Universidad de Roma, La Sapienza: en este lugar nació Octavio en el año 63 a. C. Se han recuperado ocho estancias de una espléndida residencia del periodo republicano.


Vía: la Repubblica.it | Laura Larcan | 27 de octubre de 2011 (Traducción: G.C.C. para Terrae Antiqvae)


A lo largo de la ladera norte del Palatino, casi apareciendo sobre la Vía Sacra, cerca del Arco de Tito, los arqueólogos han sacado a la luz la casa natal de Augusto, la morada de su padre Octavio, donde en el año 63 a. C. nació el futuro primer emperador de Roma. Con ello concluye la undécima campaña de excavación arqueológica de la Universidad La Sapienza dirigida por la profesora Clementina Panella, y parece que se confirma la hipótesis que se avanzó, a través de una investigación, hace tres años: "Este año hemos encontrado al menos ocho habitaciones de esta espléndida 'domus' de época republicana al lado del valle del Foro romano", explica Clementina Panella. "Es la primera casa señorial de calidad, evidenciada por un mosaico excepcional con teselas blancas y negras, y combinado con un suelo polícromo diseñado con triángulos".



El detalle crucial es la proximidad a una zona sagrada. "Es la primera residencia que encontramos en el Palatino después de un santuario que habíamos identificado con las llamadas 'Curiae Veteres', un lugar sagrado que la tradición relaciona con Rémulo, es decir, con el punto que delimitaba el tercer vértice del legendario 'pomerium' diseñado por Rómulo en la fundación de la ciudad".

Las fuentes antiguas lo confirman: "Sabemos que Augusto nació 'in Curis Veteribus', es decir, en las Curias Viejas -advierte Panella-, y el descubrimiento de la casa natal de Augusto parece justificado por el hecho de que esta es la primera 'domus' que se encuentra después del santuario de las 'Cuariae' subiendo a la colina Palatina". Aquí Augusto habría vivido los tres primeros años de su vida, y luego cambiaría de domicilio: "Las fuentes dicen que, tres años después de su nacimiento, la familia se trasladó a las 'Carinae', la zona de la antigua Velia en los límites del Esquilino", dice Panella. "Posteriormente, a los dieciocho años, Augusto compró una casa en las 'Scalae Anulariae', cerca del Foro romano, y a los treinta y seis años adquirió la famosa y más conocida residencia que se halla en el Palatino".

Pero la casa natal de Augusto es sólo un elemento revelado en la historia arqueológica de este sitio, el cual será mostrado a la prensa el próximo viernes en una inspección a la que también asistirá el rector Luigi Frati. Sobre la domus de Augusto, de hecho,  se ha encontrado la planta de un horreum (almacén) de la época de Adriano, el cual fue quemado en el año 193 d. C. para ser reconstruido, y posteriormente, en el siglo IV, fue transformado en una zona de placer. "El edificio es increíblemente rico en fuentes, pórticos, ninfeos y una sala con mesa de banquete", describe Panella. "La tradición topográfica lo asociaba a las Termas de Heliogábalo, pero ahora podemos identificarlo como la sede de un alto funcionario del emperador Majencio".

Del Arco de Tito al valle del Coliseo, con una diferencia de varios siglos, la colina del Palatino ha revelado también un asentamiento residencial de la Edad del Hierro:   "Se trata de cabañas de finales del siglo IX a. C. a comienzos del siglo VIII a. C., un pequeño poblado que precedió a la fundación de Roma, acontecida en el año 753 a. C.  Es un descubrimiento excepcional, ya que no se tenían noticias de asentamientos de cabañas hacia el valle del Coliseo", dice Panella. Han salido a la luz perfectamente  los agujeros de los postes con restos de madera y paredes de barro y arcilla. Las excavaciones también han documentado las fases históricas del santuario de las Curiae Veteres, destruido por el fuego en el año 64 d. C. (tanto fue que dejó huellas de quemaduras en el suelo), y en el cual han sido reconocidas nuevas estancias que datan de la época Julio-Claudia. Y en este rincón del Palatino también se lee el final de la antigua ciudad, entre tumbas del siglo VI, un horno de cal del siglo X y un pozo medieval del siglo XII.