martes, 28 de mayo de 2013

Vía romana desde Astorga hasta Braga por el Tera. De Astvrica a Veniatia.

Isaac Moreno Gallo Esta carretera romana viene recogida en el Itinerario de Antonino como de Braga a Astorga. Hoy tiene la práctica totalidad de las estaciones identificadas, así como todo su recorrido.
Fue reconocida e identificada con éxito por el ingeniero Enrique Gadea en 1874, entre Astorga y el Portillo de San Pedro de las Herrerías. Es cierto que en su momento se conservaba muy bien en grandes tramos, pero también existían otros que presentaban mucha dificultad para su identificación en una prospección necesariamente terrestre, como la que él realizó. Hoy tiene muchos de sus tramos devorados por la vegetación.
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Astorga y sus murallas. Punto de partida de varias vías romanas. entre ellas, la vía romana hacia Braga, por el río Tera.

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El empedrado antiguo bajo las zahorras modernas, en la vía romana a su salida de Astorga por el llamado Camino de Cuevas.

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Vista del puente Balimbre desde aguas abajo.

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Calzada de Nuestra Señora en Valderrey. A la derecha un hueco de extracción de áridos para la construcción de la vía romana.
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Terraplén fosilizado de la vía romana milagrosamente conservado en Valderrey. Se observan perfectamente las gravas en superficie.

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Sección de la vía romana en Valderrey. Se observan bien, por su cromatismo, las capas diferentes de zahorras que componen el terraplén y el firme romano.
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Tegulas romana en el lugar del yacimiento de Argentiolvm.

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La vía romana en Villamontán de Valduerna. En primer plano el lugar de Argentiolvm.
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Sección estructural de la vía romana en Castrocalbón, en el lugar de la Portilla, en el límite con Quintana y Congosto, en Herreros de Jamuz. En primer término el bordillo derecho limpio. Cimentación de gruesas piedras de cuarcita del Cámbrico-Ordovícico, presentes en la roca madre del entorno y capa de rodadura de gravas y cantos en matriz arenosa-limosa, del Pleistoceno-Holoceno, de bancos no muy lejanos al lugar.

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Detalle de la sección de la Portilla.
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Foto aérea de la vía roturada en las fincas de Castrocalbón. A la izquierda el arroyo Valdelimbre y a la derecha, el lugar de la Portilla.

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Foto aérea de la vía roturada en las fincas de Castrocalbón. Al fondo, el lugar de la Portilla.
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Excavación de la vía romana al norte de Castrocalbón, la Calzada del Obispo afectada y rota por los drenajes de las labores de concentración parcelaria. Se observa la estructura del firme. Gravas sobre terreno arcilloso.

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Terraplén de la vía romana, en el páramo de la Chana, en Castrocalbón. La laguna de la izquierda es una hoya de extracción de materiales para la formación de la vía romana.
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Tramo final del páramo de Castrocalbón con la vía ya labrada, al norte del río Ería, en el lugar de la Arquilla. Se observan restos de las gravas del firme de la calzada, en las fincas.

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Páramo de la Chana de Castrocalbón. En la ortofoto de 2008 figura el campamento rectangular de la Fuente del Robledo, el círculo de 70 metros de diámetro y otro menor de 40 metros de diámetro. Junto a estas enigmáticas figuras se observa la vía romana y varias de las canteras de extracción de los materiales.
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Foso de planta rectangular del campamento romano en el páramo de la Chana, en Castrocalbón, junto a la vía romana.

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Alineación recta de la vía romana en el páramo de la Chana en Castrocalbón. Al fondo el río Ería. En este páramo, junto a la fuente del Robledo, se encontró un miliario de Valeriano y Galieno.
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Bordillo de guijarros detectado en 2004.

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El bordillo resultó ser parte de la base de cimentación de un murete de protección, en el lado de aguas arriba, del arroyo que cruza más adelante.
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Restos de bordillo detectado en 2004 en el terraplén del páramo de la Chana.

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Terraplén seccionado en la Chana de Castrocalbón. Gruesos bolos de cuarcita en la cimentación del firme, rematados en superficie por zahorras muy arenosas. Prácticamente arenas, en este punto.
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Vista aérea del campamento reconstruido de Rosinos de Vidriales. El núcleo de la ciudad de Petavonivm.

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La vía romana labrada entre San Juanico el Nuevo y el río Tera. Arriba la autovía de las rías bajas, A-52.
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Terraplén seccionado en el cruce del arroyo del Valle en Olleros de Tera.

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Restos del muro de protección en el terraplén de Olleros de Tera. El muro está situado aguas arriba del terraplén para protegerlo de las crecidas del arroyo del Valle.
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Espectacular huella de la vía romana labrada en Villanueva de Valrrojo.

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Terraplén al sur de la carretera en Villanueva de Valrrojo, tal y como se conservaba en 2003.
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Las gravas de la vía romana labrada en las roturaciones de Ferreras de Arriba-Villanueva de Valrrojo. El mismo sitio que las fotos aéreas anteriores.

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La vía romana cruzando de este a oeste el llano de la Llagona de Villardeciervos.
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Material pétreo en la coronación del terraplén cercano al arroyo de Sobacana, en Figueruela de Arriba. Foto del año 2006.

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Detalle de los materiales del firme en la vía romana de Sobacana, en Figueruela de Arriba. Piedras de areniscas y pizarras con alguna caliza, procedentes de los sustratos naturales de la zona.
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Restos del bordillo de la vía romana en el Camino de San Julián, en Moldones. Foto del año 2003.

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Bordillo de la vía romana en el Camino de San Julián, en Moldones. Foto del año 2006.
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La vía romana, en los Lameros da Calçada en Vila Meá (Portugal), junto a la frontera. Se observan vestigios de terraplén.

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